Domingo, 9 de la mañana. Mis pestañas se abren con la misma rapidez que una trampa para ratas y obligan a mis ojos a quedar expuestos a la maldecida luz de un domingo matinal. Con solo tres horas de sueño comienzo a experimentar la extraña dicotomía por la que atraviesa aquello que solemos llamar ser: la cabeza que gira y retumba como una pedorra canción de Gloria Estefan pero mi cuerpo no pide salsa, no, pide una inyección de adrenalina, o en su defecto, un arma para acabar con el crudo sufrimiento que genera la responsabilidad laboral en contraposición a una noche de fiesta y alcohol. Mi cuerpo logra recuperar algo de energía y ponerse de pie. Erguido aunque tambaleante a más no poder, como esos muñecos inflables con caras de nabo que flamean en la puerta de cualquier gomería de mala muerte.
Lapsus mental y sale reflección arrancada del absurdo: "el hombre está preparado para todo... larga vida al speed con vodka"
Ya arriba y despabilado aunque parezca increíble, advierto en las revoluciones de mi chabeta (o lo que queda de ella) que los efectos energizantes de la noche anterior continúan, y ésta vez a mi favor. ¡Gloria a Dios! ¡Gloria a los santos! ¡Gloria al speed! ¡Y Gloria Estefan! (sorry, salió chiste de $0,25, inevitable). Luego de una inconsciente taza de café, unas demoradas cuadras por la avenida y una fuerte dosis de Jason Mraz en mi celular, llego a mi trabajo (tu videoclub amigo) y aunque no tengo público, pido odas y aplausos para el creador del Red Bull porque ¡Sí señores, me dio alas!
Cuando entro escucho a Richard Gere cantando Chicago y a Meryl Streep una canción de ABBA (¡y mama mía, que feo que le sale!). Will Smith ya no quiere ser leyenda y Wall-e pide recambio de aceite.
Segundo lapsus mental del día: "¿Soy yo o todavía sigo en pedo?..."
Termino todos los preparativos rutinarios para poner en funcionamiento el video y que empiecen a entrar los pesados... digo, los clientes.
10.23 a.m. y entran los primeros socios: Un matrimonio con 5 hijos de todos los tamaños y todos los decibeles juntos. La nena colgada en los hombros de su padre. El bebé en un enorme coche dando su mejor concierto de llanto a beneficio y los otros tres pendejos corriendo y gritando "¡Quiero pinocho! ¡Quiero pinocho!" y es ahora cuando odio a Disney, solo por un segundo. La madre de pelo platinado y con unas gafas de sol casi del tamaño de su cara se acerca y me pregunta: "Sorry, ¿Tenés Sex and the City y Posdata Te Amo?" mientras me digo a mi mismo: "Esto recién comienza..."
10.47 a.m. Second Chance. Entra una pareja de ochentosos jubilados balbuceando algo sobre la suciedad de las calles, lo caro que está el super o lo dura que era la carne que le encajó el pelotudo de la carnicería, no se bien. La señora se acerca y me pregunta: "¿Qué peli me podés recomendar para ahora?". Mi mente se va al carajo. La imaginación ataca y una escena espectacular se desarrolla en mi cabeza en la que yo respondo: "¡Ninguna, vieja chota! Es domingo a la mañana, no existe tal película" mientras voy sacando un chumbo de doble calibre de abajo del mostrador y al mejor estilo "Pulp Fiction" le hago un hueco de 7 centímetros de diametro en la frente a la vieja y el video se llena de sangre ansiana. Termina la escena. Vuelvo a la vida real. Esbozo una sonrisa y acompaño a la vieja y a su silencioso esposo a elegir una película de su agrado. Vuelvo a hablar conmigo y me digo, casi con angustia y resignación: "Comenzó el domingo..."
Conclusiones finales:
Conclusión 1: Para todos los nabos que me preguntan: "pero... ¿va gente los domingos a la mañana?". Si. Afirmativo. Existe gente que alquila películas los domingos a la mañana. No se que tiene en el anco, pero existe.
Conclusión 2: Lo peor de este post fue nombar dos veces (y ahora tres) a Gloria Estefan. ¿Qué me está pasando?...
Conclusión 3: Meryl Streep canta como el orto.
Conclusión 4: No existe nada que el ser humano no esté preparado para superar.
Conclusión 5: Tengo que dejar de ver películas por un tiempo...
BONUS TRACK
Suena el teléfono y un viejo me putea y me dice:
- "¡Joven, anoche alquilé una película y la misma escena se repite al comienzo una y otra vez!"
- "¡Es el menú, viejo pelotudo! ¡Dale play, DALE PLAAAAAAAYYYY!
